El impacto de la inteligencia artificial en la educación se ha vuelto cada vez más evidente con el reciente lanzamiento de GPT-4, el nuevo chatbot desarrollado por OpenAI. Esta herramienta revolucionaria utiliza el aprendizaje automático para generar texto en lenguaje natural y ha demostrado un rendimiento impresionante en una variedad de exámenes.
Según OpenAI, GPT-4 ha superado varios exámenes importantes con resultados destacados. Por ejemplo, logró una puntuación en el percentil 90 en el examen de abogacía y superó 13 de los 15 exámenes de Ubicación Avanzada, lo que demuestra la capacidad del chatbot para comprender y responder preguntas de manera precisa y efectiva.
Sin embargo, para evaluar aún más el rendimiento de esta tecnología en el campo de la contabilidad, investigadores de la Universidad Brigham Young (BYU) y otros 186 centros académicos llevaron a cabo un estudio utilizando la versión original de ChatGPT. Aunque se reconoce que ChatGPT aún tiene margen de mejora en el ámbito contable, se considera una herramienta revolucionaria que transformará la enseñanza y el aprendizaje.
Desde su lanzamiento en noviembre de 2022, ChatGPT se ha convertido en la plataforma tecnológica de más rápido crecimiento de la historia, alcanzando los 100 millones de usuarios en menos de dos meses. Ante el debate sobre cómo modelos como ChatGPT pueden influir en la educación, los investigadores reclutaron a profesores y estudiantes de contabilidad para poner a prueba la IA en un entorno educativo real.
La investigación contó con la participación de 327 coautores de 186 instituciones educativas de 14 países, quienes aportaron 25,181 preguntas de exámenes de contabilidad presenciales. Además, estudiantes universitarios de BYU contribuyeron con otras 2,268 preguntas de libros de texto relacionadas con sistemas de información contable, auditoría, contabilidad financiera, contabilidad de gestión y fiscalidad.
El rendimiento de ChatGPT en las pruebas fue impresionante, pero los estudiantes obtuvieron mejores resultados en el total. La puntuación promedio de los estudiantes fue del 76.7%, mientras que ChatGPT alcanzó el 47.4%. Sin embargo, en un 11.3% de las preguntas, el chatbot superó la puntuación media de los estudiantes, destacándose en áreas como sistemas de información contable y auditoría. Por otro lado, la herramienta de IA tuvo más dificultades en las evaluaciones fiscales, financieras y de gestión, posiblemente debido a los desafíos matemáticos asociados con estos temas.
En cuanto al tipo de pregunta, ChatGPT tuvo un mejor desempeño en las preguntas de verdadero/falso (68.7% de aciertos) y las de opción múltiple (59.5%), pero presentó dificultades con las preguntas de respuesta corta (entre el 28.7% y el 39.1%).
Es importante destacar que el chatbot encontró dificultades para responder preguntas de orden superior y, en ocasiones, proporcionaba descripciones precisas para respuestas incorrectas o daba respuestas diferentes para la misma pregunta, lo que resalta las limitaciones actuales de la tecnología y subraya la importancia de no depender exclusivamente de ChatGPT como única fuente de aprendizaje.
A pesar de las áreas de mejora identificadas, la conclusión que se puede extraer del estudio es que Chat GPT puede mejorar la enseñanza y el aprendizaje, pero en ningun caso la eliminará.
En resumen, el lanzamiento de GPT-4 ha demostrado el impresionante avance de la inteligencia artificial en el campo de la educación. Aunque existen desafíos pendientes, el potencial de esta tecnología para transformar la forma en que se enseña y aprende es innegable. La colaboración entre la inteligencia artificial y los estudiantes reales puede ser la clave para un futuro educativo más eficiente y efectivo.