Cuando una empresa no paga una cantidad debida a un trabajador —ya sea una nómina, horas extra, dietas o pagas extraordinarias—, el afectado tiene derecho a reclamarla. Sin embargo, ese derecho no es indefinido: existe un plazo de prescripción que hay que respetar. A continuación, te explicamos en detalle cómo funciona este plazo, qué lo interrumpe y qué deben tener en cuenta tanto trabajadores como empleadores.
¿Cuánto tiempo hay para reclamar una deuda laboral?
El plazo general es de un año. El trabajador dispone de un año para reclamar una deuda económica desde la fecha en que la empresa debió pagarla y no lo hizo, o desde que abonó una cantidad inferior a la correspondiente. Por ejemplo, si una empresa no pagó correctamente la nómina de abril de 2024, el trabajador tiene hasta el 1 de mayo de 2025 para presentar una reclamación.
Este plazo se calcula “de fecha a fecha”, es decir, exactamente un año después del día en que se incurrió en el impago.
¿Qué pasa si el último día es inhábil?
En el ámbito de las reclamaciones de cantidad, no solo se consideran inhábiles los fines de semana y festivos laborales, sino también los días 24 y 31 de diciembre y todo el mes de agosto. Si el último día del plazo cae en una fecha inhábil, el trabajador podrá presentar su demanda el siguiente día hábil hasta las 15:00 h.
Este detalle es clave para que el derecho de reclamación no se vea afectado por cuestiones de calendario.
¿Se puede interrumpir el plazo de prescripción?
Sí. Existen ciertas acciones que interrumpen el cómputo del plazo y lo reinician desde cero, otorgando más tiempo al trabajador para reclamar. Entre las principales causas de interrupción están:
- La presentación de la papeleta de conciliación obligatoria, que suspende el plazo y lo reinicia tras el acto de conciliación.
- El envío de un burofax o cualquier reclamación extrajudicial.
- La presentación de una denuncia ante la Inspección de Trabajo.
Estas acciones protegen al trabajador ante posibles retrasos y garantizan el derecho a reclamar.
¿Qué debe hacer la empresa ante una reclamación?
Si una empresa recibe una demanda de este tipo, lo primero que debe hacer es comprobar si la reclamación ha prescrito. Si ha pasado más de un año sin ninguna acción que interrumpa el plazo, el trabajador ya no tiene derecho a reclamar. Llevar un control claro de las fechas de pago y comunicaciones con los empleados es fundamental para evitar errores y conflictos legales.
Las reclamaciones de cantidad están sujetas a plazos específicos y normas que deben respetarse. Para el trabajador, conocer estos plazos puede marcar la diferencia entre cobrar lo que se le debe o perder ese derecho. Para la empresa, entender el marco legal ayuda a prevenir litigios y gestionar los riesgos laborales con mayor seguridad.
En SIGE, podemos ayudarte a comprender los detalles de la ley y a implementar soluciones tecnológicas que aseguren el cumplimiento normativo. Contáctanos hoy mismo a través de https://sige-bs.com para recibir asesoramiento y empezar a digitalizar tu empresa antes de la fecha límite.